Somos tan domesticables

Creo que este es, de todos los posts, el más personal e íntimo. Podría adjetivarlo diferente, como romántico, o sentimental tal vez, pero aunque se disfrace de objetivo, no puede esconder lsu subjetividad, que sale de lo más profundo de mis experiencias.

Pienso en las relaciones. Pienso, mejor dicho, en las relaciones que se terminan. Y cómo duele. Y cómo el tiempo pasa insoportablemente lento, y cómo cuesta seguir con la vida diaria, cuando sentís que te extirparon una parte de vos. Pienso en mi, en mis amigos, en mis conocidos, y creo concluír en qué es lo que más duele, lo que más cuesta de superar una relación en el día a día.

No importan los motivos por los que esa relación terminó. No importa cuál sea el sentimiento más intenso; si duele la traición, la desilusión, el desconcierto o la descepción, da igual. Puede terminar bien, o terminar muy mal. Pueden doler las cosas puntuales que pasaron en el pasado o en el presente y que llevaron al fin de la relación, o pueden doler más los proyectos futuros que nunca verán la luz; que quedarán eternamente en borrador.

Pero en el día a día, cuando no queda otra que seguir la vida aunque quisieramos enterrarnos en un hoyo profundo, hibernar y despertar 6 meses después, cuando el tiempo no pasa lo suficientemente rápido para superar esa relación que terminó hace poco, es la cotidianeidad lo que más duele.

Construir una relación implica muchas cosas: sabidas son la confianza, la admiración, el apoyo mutuo, el compañerismo pero por sobre todos estos conceptos, en el día a día, implica domesticación. Domesticar es una tarea fina, lleva tiempo, y mucha paciencia.

Nos domesticamos mutuamente con ritos, costumbres y guiños personales que se repiten. Con esos pequeños gestos íntimos que sólo conocemos nosotros. Con bromas sabidas y predecibles. La rutina, que le dicen y tanto denostan, es la que construye el día a día de la relación. Desde las costumbres favoritas hasta las discusiones recurrentes. Cada rito va lentamente marcandose en nosotros como un símbolo de la relación. Nos vamos domesticando.

Cuando nos separamos sentimos la falta del otro en el vacío de esos ritos. Ya nadie termina la frase con el cliché obvio, ni encontramos ecos gestuales como hasta ahora. Extrañamos los chistes repetidos, y sentimos hasta la falta de esas cosas que más nos molestaban. Extrañamos porque estamos domesticados.

Y porque nos gusta estar domesticados es que también volvemos a construir relaciones que nos domestican. Muchas veces, cuando termina una relación, nos abruma también la idea de tener que conocer a otra persona y abrirse a él/ella. Eso que nos abruma es que estamos pensando en volver a domesticar y ser domesticado (con todo el trabajo que eso conlleva). Pero también esa es parte de la mágia de iniciar una nueva relación: ir creando conjuntamente nuevos ritos significativos para los dos. Es en la edificación de los nuevos ritos que esperamos con ansiedad y exitación el momento del encuentro, cuando nos descubrimos y nos sorprendemos.

Aunque podría seguir hablando, alguien, hace ya muchos años, escribió un fragmento sobre esto que es tan perfecto, que no encuentro forma de superarlo. Termino entonces con este fragmento de mi libro preferido:

—Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se
parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos
me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:

Por favor… domestícame —le dijo.
—Bien quisiera —le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y
conocer muchas cosas.
Sólo se conocen bien las cosas que se domestican —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
—¿Qué debo hacer? —preguntó el principito.
Debes tener mucha paciencia —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…

El principito volvió al día siguiente.

—Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.
—¿Qué es un rito? —inquirió el principito.
—Es también algo demasiado olvidado —dijo el zorro—. Es lo que hace que un día no se
parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito domesticó al zorro.

Y cuando se fue acercando el día de la partida:

—¡Ah! —dijo el zorro—, lloraré.
—Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique…
—Ciertamente —dijo el zorro.
—¡Y vas a llorar!, —dijo él principito.
—¡Seguro!
—No ganas nada.
Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo.

Quiero que se hagan cargo de sus cartuchos inútiles

Yo junto todos los cartuchos de mi impresora HP que se gastan, simplemente los junto y no los tiro porque no puedo considerarlos basura, no son basura, solo están vacios.

La cuestión es que después de 4 años tengo una cantidad considerable de espacio dedicado a guardar cartuchos vacios. Intenté venderlos en MercadoLibre a los que rellenan y venden rellenos, pero esta versión de cartuchos -HP02- no se puede refillear entonces no los compran ni por 0,5c.

Quiero pedirle a HP que habilite un sistema de recolección de cartuchos vacios, que los rellene y gane plata, y que también me haga un descuento en mi próxima compra. Quiero que se hagan cargo de los deshechos que generan, especialmente cuando los llenan con unos miserables 5ml. y se terminan en seguida, para que compres otro cartucho de 5ml. y gastes en 10 cartuchos 1/3 de lo que costó la impresora!!!.

Yo sola no puedo. Necesito que seamos muchos los que reclamamos esto. Y no sólo a HP, también a EPSON, Lexmark, y todas las impresoras domésticas chorro a tinta, también por los toner de las impresoras láser y los cartuchos de los plotters… Más adelante vamos por los insumos para las Heidelberg, pero paso a paso ;)

Quién está conmigo?

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Esta nota va dedicada especialmente a quienes pueden ayudarme a llevar a cabo alguna acción más legal y masiva. Están taggeados acá, amigos, haganase cargo!

Si conocen a alguien que puede hacer algo, los invito a taggearlos y difundir también.

Viernes 4am en Buenos Aires

4am, la noche esta silenciosa y cálida. Podría creerse que todos duermen…. De repente, se escuchan gritos desde algún lugar en la calle…

Una mujer despechada y furiosa grita. “Sos un forro, mirá como me chamullaste, no cambias más, qué forro!”….. “andá a tomar merca” le responde una voz masculina -aunque podria discutirse el concepto de *masculino*…

“siempre igual vos, me engañaste y yo te creí “QUE FORRRRRRROOOO!!!”

…..CRAASH,PUUM,TZZZ,PAM… vidrios rotos, una pequeña explosión y nuevamente, el silencio……..

No se escuchan mas voces. La noche recupera su tranquilidad, pero en algún cuarto, en esa cuadra, alguien se despertó exaltada, y da vueltas en la cama, nerviosa.

(true story)

Podría ser un cuento o podría ser un nuevo método para robar autos, haciéndolo pasar x un ataque de rabia de mujer borracha…

No me puedo dormir. Necesitaba contraselo “a alguien”, se lo cuento a *todos*.

¿Cambiar el mundo o modificarlo?

vía el tumblr de cecisaia

Caparrós es un genio. Me encanta su prosa y el relato desordenado, sorprendente. Ahora, en Contra el cambio, está hablando de Africa (es decir, yo estoy leyendo esa parte del libro), cuenta la historia de Fátima, una jóven nigeriana de veintitantos, sus origenes y sus andanzas por las oeneges (la peculiar forma que él tiene de llamar a las organizaciones de la sociedad civil) que la llevaron a activar y comprometerse por la salud, el agua y las cuestiones de género de su pueblo, Jos. Lo que él cuenta, y cómo lo cuenta, me asombra, me emociona, me pone un poco triste. Cada párrafo es diferente, revela algo distinto, y los sentimientos se mezclan, se confunden, se yuxtaponen. Es buenísimo:

Me interesa esta generación de jóvenes que encuentran en ese tejido de onegés las maneras de sentir que hacen algo por el mundo, y al mismo tiempo, por sí mismos. Digo: para Fátima – para millones de Fátimas – sus actividades son un modo de afirmar un lugar en el mundo, de sentir que hacen algo por el mundo pero, también, de entrar en el mundo: si no fuera por su “militancia”, Fátima no habría salido de su pueblo todavía, no habría llegado a Inglaterra -fue seleccionada para el programa Global Exchange del British Council-, no estaría tramitando su visa para ir a un curso de quince días sobre salud reproductiva en Estocolmo, no usaría una computadora. No hay nada de malo, supongo, en obtener ventajas personales de estas actividades: no querría estar de acuerdo con mis viejas ideas de sacrificio personal como forma de conseguir ciertos cambios. He escrito mucho sobre esa noción judeocristiana.

Pero, también: son actividades que se basan en la pequeña mejora, la reforma. No pretenden cambiar el mundo, o las ideas fundamentales de este mundo: les interesa que sea un poco mejor, un poco más vivible, un poco menos injusto, “sustentable”. Y entonces creo que sí estoy de acuerdo con mis viejas ideas de que ésas son paparruchadas, curitas en la hemorragia femoral, cuidados paliativos.

Venía muy bien el primer parrafo, yo sonreía por dentro mientras me veía identificada 100% con la descripción de “esa generación de jóvenes onegeeros”. Hasta la paparruchada. Claro, realismo vs. utopía. ¿será que un mundo del todo justo es posible pero perdimos las esperanzas de luchar por el cambio completo y nos conformamos con retocarlo? O séra, quizás, que cuesta más de lo que parece concebir un mundo tan diferente al que tenemos, porque con todo lo malo, es hermoso y nos gusta, y nos da tantas satisfacciones como desilusiones. Digo, no nos alcanza la vida para replicar las artes, ni el conocimiento que desarrolló la humanidad en tantos siglos: es maravilloso, ¡¿por qué negarlo?! Hoy somos muchos los que estamos conectados con todo el mundo, y esto fue posible gracias al mismo modelo que criticamos porque no somos todos. Vivamos el mundo que nos tocó, pero tratemos de hacer, o mejor dicho, hagamos que paso a paso cada vez seamos más los que podemos disfrutar estas maravillas.

One Laptop Per Child en Kenya ¿luz al final del tunel?

Tengo un costado pesimista, y creo que faltan años luz -si no nunca- para una igualdad absoluta, cero injusticia y convivencia pacífica y conciente, pero estoy segura, y en esto soy muy optimista, que estamos en el camino correcto y hay luz al final del tunel, a cada paso más luz. Venimos de las más oscuras tinieblas y andamos a ciegas tanteando el terreno, pero

estamos bien y vamos a estar cada vez mejor. Los Estados, las empresas, y las sociedades civiles se suman, de a poco, a recorrer el camino juntos.

Caparros sigue: Que el hecho de que ya no tengamos modelos listos para usar que nos expliquen cómo debería ser el mundo, no termina de justificar que sólo queramos repararlo para que siga siendo más o menos como es, pero más razonable. Que el fracaso brutal de esos modelos podría, más bien, abrir la puerta para pensar otras formas del cambio, no invalidar la idea de cambio.

Me quedo con lo último y lo sigo masticando. Quedarnos con el mundo que tenemos esperando que sea así, pero mejor, o tener otro que sea diferente?.

Claramente modificación y cambio, no son sinónimos.

Romanticismo interactivo del Siglo XXI

Me causa mucha curiosidad cómo algunas conductas pueden parecer tan agradables como alarmantes. Me pasa con los celulares y las computadoras.

Por ejemplo, cuando estoy viajando en el subte o en el colectivo y al buscar miradas veo que están todos, incluso yo, claro, mirando la pantalla de su celular, con auriculares o hasta hablando “solos”, siento que esta era nos está alejando, que estamos todos alienados, que a nadie le importan los demás, que el mundo está perdido, o como leí por ahí “la tecnologia nos esta llevando hacia un mundo autista”...

 

El otro día almorzaba sola en un bar, pendiente de twitter en el iPod y en las otras mesas se repetía la misma escena, con un BB, con un iPad, con una netbook. Nadie interactuaba con nadie en ese bar, (aunque seguramente cada uno interactuaba con otros en forma virtual, al menos yo lo hacía) y me pareció un poco triste, casi avergonzante. Como siempre lo primero y lo más fácil es echarle la culpa al dispositivo, a las nuevas tecnologías, a la globalización. A estas tecnologías que supuestamente deberían conectarnos pero nos desconectan, tal cual lo muestra este video tailandes bajo el lema “Get off your Electronic devices and experience life.”


Pero después pensé que es un juicio injusto culpar a los dispositivos. La misma situación, personas juntas, reunidas en forma física en un mismo lugar sin interactuar y concentrados en un objeto X, tendría -al menos para mi- una percepción y una valoración no sólo distinta, sino opuesta: positiva y hasta orgullosa. Me imaginé una biblioteca, o una librería, o un parque, o mismo un bar o un subte, en el que todas las personas estén leyendo un libro: y eso lejos de alarmarme, me gustó, me pareció cultural, interesante, intelectual y sumamente agradable!

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Livraria Cultura - Augusta/Paulista - São Paulo/SP - Flictr @viniciusvidal

Creo que esta crítica a las TICs, diciendo que nos “desconectan”, es una postura tipicamente romántica. Si bien la comparto en un punto, porque lo vivo y lo siento, creo que hay contextos, momentos y lugares en los que es perjudicial y otros en los que no: en las bibliotecas, por ejemplo, la gente está concentrada en su lectura y raras veces se detiene para interactuar con otros, pero a  diferencia de las situaciones del video, en que todas las personas estaban desconectadas de amigos, familiares o compañeros de trabajo con los que se supone estaban compartiendo algo; los lugares públicos -y de esto Bauman habla muy bien- no promueven el contacto ni la interacción, y de suceder hasta resulta incomodo, con lo que no me va a dar más culpa aislarme con mi iPod, un libro o los apuntes en el colectivo, pero intentaré mantenerlo lo más alejado en las reuniones sociales.

 

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Algo interesante!

Buscando una foto en Flickr para ilustrar la situación, encontré el album-ensayo “Ephemeral artifacts of our time: the cellphone” de Ed Yourdon, que recorre con fotos, los usos y costumbres que adquirimos sobre el uso del celular. Muy interesantes las miradas y los textos analíticos!

“…the point of this album is to provide a frame of reference — so that we can (hopefully) look back 10-20 years from now, and say, “Wasn’t it really weird that we behaved in such bizarre ways while we interacted with those primitive devices?”

¿No quieren que juguemos limpio?

Hoy uno de los primeros twitts del día me dió a conocer la nueva producción de Jugá Limpio para tener una “Ciudad más verde”. Aquí dejo el video.


Parece que la famosa frontera entre publicidad / propaganda, en este caso se borra por completo; una campaña de políticas públicas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires intenta comunicar su campaña Jugá Limpio con un ¿jingle?.

El problema está en que la  estrategia comunicativa y el tono de Jugá Limpio no debería ser persuasivo con nenes y cachorritos como si estuviesen vendiendo papel higienico, sino pedagógico: hay que informar y explicar cómo separar y por qué es necesario y benéfico para todos en primer lugar. La gente está confundida y abrumada, y tampoco tiene tiempo ni ganas de empezar a hacer las cosas de otra manera, quienes  no separan la basura lo hacen porque no tienen la costumbre y porque no tienen información, no por falta de voluntad y maldad. Estamos hablando de un cambio profundo, un cambio conductual a largo plazo que requiere mucho más que espejitos de color verde. Nada va a cambiar así, necesitamos que se tomen en serio la concientización si quieren que realmente en la Ciudad de Buenos Aires, una de las grandes metrópolis del mundo, sea parte del cambio global, tome hábitos sustentables y valore el vínculo con la naturaleza. Necesitamos información, necesitamos tachos, bolsas diferenciadas y un servicio de recolección diferenciado, además de un sistema judicial que funcione y haga valer las leyes ya vigentes, y el cumplimiento de las correspondientes penas para los que las incumplen.

Viendo esta producción, que requirió de creativos, ideas, horas de pensar, guionar, buscar actores, pensar vestuarios, escenografías, música, maquillaje, luces, camaras, edición, ingeniería de sonido y tantos recursos más, tanto humanos como económicos, me pongo a pensar con qué idea inicial quisieron comunicar e incentivar una “Ciudad más verde” y empiezo a pensar que no, no quieren que juguemos limpio, sólo vestirse de verde.

Qué triste.

Busco Trabajo

Sé que mi blog personal en verdad no es el espacio para postear esto, pero entre dejarlo escrito en twittlonger y que quede logueado acá, me pareció un poco más pertinente que quede acá…

Estoy buscando trabajo, en principio no tengo muchas exigencias mientras se acerque un poco al mundo que me interesa que es la comunicación institucional, corporativa (interna o externa) branding, marketing, socialmedia, publicidado diseño gráfico (en cualquiera de sus áreas, excepto 3D y motion) y derivados de estos. Sin prejuicios, pero no busco freelance, quiero trabajar con gente! :) —- Branding, SocialMedia y presencia de marca online es de lo que más me interesa. Preferiría pensar y planificar acciones de comunicación y no tanto diseñar en sí mismo, pero todo es bienvenido!

Así que si en su trabajo están buscando alguien o si conocen alguien que conoce a alguien o si mientras caminaban por la calle se les ocurrió alguna idea genial y creen que puedo (y me puede) ayudar, me interesaría y les agradecería mucho que pasen mis datos, cv y portfolio y sus mejores referencias para que me tengan en cuenta ;)

Paso mi CV y mis links, son libres de ayudarme como les parezca! Lo único, me gustaría que me tengan al tanto de los lugares donde está circulando mi CV.

Gracias muchas!

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Acá dejo también una mini carta con mis intereses y antecedentes :)

Tengo 23 años y soy Diseñadora Gráfica -UBA- especializada en Identidad Corporativa, actualmente cursando una Maestría en Diseño Comunicacional (UBA). Trabajé anteriormente en estudios de diseño y en empresa multinacional de consumo masivo de cosmética, en contacto con clientes internos y en relación con proveedores y agencias externas tanto como en estudios de diseño.

Me desempeño actualmente en el área de comunicación y diseño en una ONG gestionando su presencia en medios online y en proyectos de relaciones públicas entre otras cosas.

Aspiro a un trabajo en la construcción de identidad corporativa/ institucional, ganando experiencia en áreas de marketing, publicidad, relaciones públicas o comunicación. Me interesa desempeñarme en el posicionamiento de marca y la comunicación interna. Me apasionan las nuevas posibilidades de relación de las marcas con su público a partir de las nuevas tecnologías y los cambios de paradigma.

Creo en la necesidad de una comunicación y una gestión responsable, hacia las personas -internas y externas- y hacia el ambiente, y me gustaría trabajar para hacerla posible.

Efemérides personales: Proyecto Educativo para el Centro Ana Frank

Por estas fechas, hace un año, estaba planificando el proyecto educativo para la 2da etapa del Concurso ”De Ana Frank a Nuestros Días” organizado por el Centro Ana Frank Argentina y el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Esta etapa consistía en la presentación de una propuesta para reforzar la inclusión social y construcción de convivencia en la escuela. Los ganadores (7 de 30 finalistas de la primer etapa, el concurso literario) viajaban a Amsterdam a conocer “El Anexo Secreto”, el escondite de Ana Frank, hoy transformado en museo, Anne Frank House.

Escribir un proyecto educativo, sin ninguna formación previa en lo que es educación formal fue un desafío, pero con las pocas herramientas que tenía, ayuda de amigos capacitados (de excelencia en educación) y los recursos que nos facilitaron desde el CAF, me animé a armar un proyecto que con el tiempo fue tomando forma.

Si bien no sabía bien cómo iba a ser, sí tenía muy claros mis objetivos y los valores que quería que se transmitan: conciencia social, conciencia ambiental y espíritu colaborativo. No podía dejar de lado mi pasión por los valores 2.0, por lo que el proyecto está plagado de analogías web, basandose en las 4C (compartir, ceder, crear, colaborar). Tampoco quería desaprovechar la oportunidad de concientizar a los más jóvenes en hábitos de consumo responsable y las 4R (reducir, reemplazar, reutilizar, reciclar) y a riesgo de pecar de ambiciosa, quería incluír también a la expresión artística como principal vector de conciencia. Para el Centro era importante hacer incapié en los derechos humanos, especialmente los derechos de los niños y los jóvenes, (muchas veces los más vulnerados) por lo que todos estos contenidos y formas, iban a enmarcarse en la educación de derechos.

Estoy muy conforme con el resultado y orgullosa de haber formado parte de la primer delegación del Centro Ana Frank que viaja a Amsterdam :)

Ganadores del Concurso frente a Anne Frank House - Junio 2010

 

Hoy tengo ganas de compartirlo, especialmente a pedido de algunos de los chicos que están participando para el viaje 2011! Subí el proyecto y pueden leerlo entero en scribd. Con CopyLeft :)  (el material del anexo está a disposición si alguien lo quiere)

Hambre0 vs. Transgénicos

La lucha por erradicar el hambre en el mundo y la reciente rebelión verde para recuperar el vínculo con nuestra madre tierra son dos causas tan justas, válidas y políticamente correctas como incompatibles entre si.

Revista Ñ

De las dos causas hay fundamentalistas -talibanes les decimos entre amigos-, personas que defienden estos ideales con tanta terquedad como pasión, pero que no quieren escuchar los puntos débiles de sus argumentos y muchas veces ni se detienen a mirar the big picture para ver si lo que persiguen es posible. Sin embargo, personalmente, encuentro entre muy difícil e imposible no acordar con la legitimidad y urgente necesidad de cumplimiento de estos reclamos:

  • GREEN TALIBAN
    • Los alimentos que consumimos deben ser orgánicos, sin quimicos, sin pesticidas tóxicos, y producidos en condiciones justas, sin trabajo esclavo, y sin que los quimicos que evitan las plagas dañen a los trabajadores que cosechan los alimentos. Se tiene que cuidar la tierra, rotar los cultivos, no derrochar agua ni contaminar fuentes de agua ni aire con los químicos. ALIMENTOS ORGANICOS CUESTE LO QUE CUESTE.
  • SOCIAL TALIBAN
    • Comida hay! Se producen alimentos para alimentar a todo el mundo pero la riqueza mundial está muy injustamente distribuída. Mientras que algunos países ricos consumen en escalas monstruosas y derrochan a niveles reprochables, poblaciones enteras en otros países viven en condiciones deplorables y no tienen acceso a comida ni otros servicios básicos que les otorguen una vida digna. ALIMENTAR A TODO EL MUNDO, SEA COMO SEA.

créditos a quién corresponda, no encontré la fuente original, yo lo saqué de google images "hambre"

El problema es que el reclamo de  nuestros amigos taliban’s son imposible de compatibilizar.

Los niveles de producción del sector agro-ganadero se dispararon en los últimos siglos gracias a los desarrollos de la industria mecánica y la química. La mano de obra necesaria en los campos fue reemplazada con maquinaria que es más eficiente en la cosecha y en la siembra (lo que llevó a las masivas migraciones a las ciudades) y las diabolicas modificaciones genéticas hacen posible que no se pierdan los cultivos, los hacen resistente a las inclemencias del tiempo y a las plagas (que son atraídas por los monocultivos). Es decir: gracias a estos avances se produce más cantidad de alimento. Transgénico. Sí, pero en la antiguedad, poblaciones enteras se diezmaban por las hambrunas que traía una mala cosecha, una plaga o una inundación.

La agricultura orgánica, tan de moda ahora, resulta inaccesible, por lo caro, para la mayoría de las personas (por los mismos motivos que antes había hambrunas). Un pollo orgánico puede costar hasta un 200% más caro que uno relleno con hormonas. Es inviable, e insostenible una economía mundial que pretenda alimentar a todos con agricultura orgánica

Si la población mundial crece a niveles exponenciales, ¡se triplica en pocos años!  ¿Deberíamos resignarnos a los transgénicos en pos de alimentar a todo el mundo? ¿O dejar que los orgánicos sean de acceso exclusivo a las clases más pudientes? ¿no es lo que pasa ahora? ¿Transgénico no es mejor que nada?

Cuando llego a estas preguntas sin respuesta, siempre tengo el mismo pensamiento cínico. Somos demasiados. Antes las hambrunas y las guerras ayudaban al “control de población”… Caemos en una ironía nefasta: en tiempos de paz y prosperidad, justamente la paz y la prosperidad, que trae más vida, trae ¿peor vida para algunos?

¿Es posible pensar un mundo que sea a su vez socialmente equitativo y mantenga políticas ambientales sustentables?

No sé cómo, pero no me digan que es imposible perseguir ambas causas, porque ¡yo no me pienso sacar ninguna camiseta!

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Hace varios meses pienso esto, pero este post “Ecología, según se mire” de la revista Ñ fue el disparador para que lo escriba.

Reyes Solidarios

Estaba intentando hacer orden en mi casa -keyword: intentando- y separé varios juguetes, bah, peluches para regalar. Siempre lo que hago es poner todo lo que es para donar en una bolsa, esperar que se acumule una cantidad interesante y llevarlo al negocio de Tzedek, en Serrano, cerca de casa. Voy con el auto, balizas, bajo la bolsa, “hola!, te dejo una bolsa acá. Sí gracias, sísí ya llené mis datos… gracias a ustedes, chau, chau” y me voy.

Pero estos peluches ya sobrevivieron varias tandas de selcción, son de los más preciados (no son LOS MAS preciados, esos todavía no me puedo desprender) y no quiero entregarlos así sin más.

Así que se me ocurrió llevarlos personalmente a los futuros dueños de mis peluches, y como justo venía Reyes, se me ocurrió usarlos como excusa. Y como justo estoy re entusiasmada con el poder de internet, se me ocurrió abrir la convocatoria y probar organizar algo un poco más grande.

Hice un evento en Facebook y cuento con la ayuda de amigos en FB y TW para viralizarlo. En principio ya fui a buscar los juguetes de una amiga de una amiga de una compañera del Centro Ana Frank, y vamos juntando más gente y ya estamos en contacto con Mensajeros de la Paz, Asociación Amanecer y la gente del Hospital Elizalde -exCasa Cuna-.

Quizás no los entreguemos para Reyes (porque no somos Reyes y no me quiero disfrazar de ReyMago) pero entre jueves, viernes y Sábado vamos a entregarlos.

Todavía hay tiempo si quieren sumar sus juguetes, si quieren comprar nuevos, si quieren poner plata para comprar nuevos, si quieren comprar envoltorios para hacer los regalos, si quieren juntarse a hacer los regalos, si quieren llevarlos y jugar con los chicos el día de la entrega… ¡hay mucho para hacer!

 

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